miércoles, 29 de junio de 2011
La dilución de la responsabilidad
Los problemas de este mundo no son de dinero. Los problemas de este mundo son de responsabilidad. Cuando algo no anda bien es porque alguien (el responsable) eludió su misión. A esto es lo que llamo la dilución de la responsabilidad. Alguien, otro, otros, aquéllos, son los responsables, yo no. En ningún lugar se ve con más aberración esto que en las instituciones creadas por el hombre: la familia, el estado, las instituciones autónomas y las privadas carecen de HOMBRES que asuman la responsabilidad. Piénsalo. La familia rota: un hombre irresoponsable es el culpable. El Estado hecho añicos: un hombre irresponsable. Las instituciones autónomas y privadas al garete: un hombre es el irresponsable. Hay que volver a tener valor. Asumir las responsabilidades y enfrentar las consecuencias de los actos. Que vuelvan los tiempos en que la palabra valìa, que los jefes no se escondían en oficinas refrigeradas, que los hombres miraban a la cara (los verdaderos hombres) y que podíamos creer.